" ¿ Por qué cuernos me engañaste?" , de Ana von Rebeur , Editorial Norma , 2010

domingo, 12 de septiembre de 2010

El mito del crimen pasional


El mito del crimen pasional

Hay demasiado escrito en novelas, cine, teatro, telenovelas y sección policiales del periódico acerca del crimen pasional. Y hay una impresión equivocada de que los implicados en el suceso “mataron por amor”.
Esto no es así. Algunas personas que se cree que mataron por amor, simplemente mataron a su compañera/o porque era quien estaba más cerca, hacia quien sentían una dependencia emocional, y a quien hacían responsables de su propia patología mental.
No hay tal cosa como “crimen pasional”. Hay crímenes.
No hay hombres locos de celos. Hay asesinos.
La diferencia entre la gente normal y la gente violenta es que la gente más violenta es la que no ha tenido un minuto de cuidado amoroso en su vida. No saben la radical diferencia que hay entre cuidar a alguien y controlar a alguien, querer a alguien y poseer a alguien. Al no tener referencias de qué es cariño, ¿ qué van a saber lo que es amar?
Los celos pueden ser a veces el disparador de una locura latente. Entonces acaba en tragedia lo que parecía una historia de amor.
¿Recordamos algunos casos nada mitológicos?

Caso patético: La amante despechada
-Jean Harris era la directora de una prestigiosa escuela en Scarsdale, Nueva York.. Luego de 19 años de matrimonio con un marido amable pero aburrido, Jean se enamoró perdidamente del Dr. Herman Tarnower, cardiólogo y autor de la famosa “Dieta Scarsdale”, con gran fama de seductor. Al saber que él se acostaba con su secretaria joven y bella, Jean tomó el atajo y mató a Tarnower con cuatro disparos de rifle, en 1980. Esto le costó 15 años de prisión y una brillante carrera de educadora “top”, arruinada para siempre. Ella dijo que simplemente quería advertirle que no soportaba saber que estaba con otra y que quería casarse con él.

Caso espantoso: El ex marido celoso
-En 1994, en California, el célebre futbolista americano negro O J Simpson le cortó el cuello a su ex mujer y madre de sus hijos Nicole Brown (quien lo había denunciado por violencia doméstica cuatro años antes)y al novio de ella , el guapísimo Ronald Goldman. No soportaba imaginar a Nicole feliz con el otro. Cuando todo lo incriminaba, se lo declaró inocente por miedo a que la sentencia se presumiera racialmente discriminatoria. En 2002, Simpson ganó un juicio a los padres de Nicole por la tenencia de sus dos hijos, y se fue a vivir con ellos a Miami, donde las propiedades son inembargables.

Caso abominable: “Si no eres mía, no puedes existir”
-En 1995, en Buenos Aires, Argentina, un joven de 19 años, Fabián Tablado, asesinó a su novia, Carolina Aló de 17 años de 113 puñaladas en todo el cuerpo hechas con tres cuchillos y un formón de carpintero. Hacía tres años que estaban de novios, cursaban juntos cuarto año del colegio secundario y eran inseparables. Se llenaban de cartas de amor. “Bebi, quiero abrazarte fuerte para que te sientas protegida entre mis brazos” le escribió el asesino a la novia un día antes del crimen. “Para mí, Carolina sigue viva y me está esperando. Temí perderla, por celos. Yo no me imaginaba la vida sin ella. La amaba con toda mi alma, la sigo esperando y espero morirme para encontrarla en el cielo”, afirma desde la cárcel el criminal, donde purga una condena de 24 años.

Caso imperdonable:” Contigo no soy pacifista”.
-En un hotel de Lituania, en 2003, la actriz francesa Marie Tritignant. madre de cuatro niños e hija del actor Jean Louis Tritignant , fue asesinada por su novio rockero y pacifista, el cantante Bertrand Cantat del grupo Noir Desir ( ¡ Deseo negro!), conocido como firme manifestante contra causas justas. El decía que se amaban. Los amigos, en el entierro, decían “nadie que te ame te golpea puñetazos en la cara hasta matarte”.


“La maté porque era mía”

En todo el mundo hay un genocidio sostenido contra las mujeres, a manos de hombres celosos que les dijeron que las amaban. Las víctimas son mujeres cultas y capaces, que en lugar de huir y salvar su vida, se quedaron tratando de reconstruir una relación imposible con un hombre emocionalmente inestable y dependiente, que vive intimidándolas hasta matarlas.
En todos los países del mundo se registran un promedio de 30000 denuncias anuales por maridos agresores. Las denuncias hechas por hombres son solo el 2%.
Entre 16% y 52% de las mujeres del mundo han sido agredidas por una pareja íntima. En todos los países hay un promedio de 100 muertes de mujeres por año en manos de quien antes la besaba.
En Francia, un millón y medio de mujeres sufren violencia de sus parejas, 15000 por año piden socorro telefónico y cada cinco días una francesa es asesinada a golpes por “mon. amour”.
España muere asesinada, en promedio, una mujer por semana, aunque hay días en que abres el diario y te enteran que mataron a cuatro o cinco.
En Guatemala (país record en violencia contra la mujer), asesinan a dos por día.
Según el Instituto de la Mujer, en España, alrededor de dos millones de mujeres son maltratadas cotidianamente: el 11% de todas la población femenina.. En 2003 se contabilizaron 50.088 denuncias por malos tratos.
De acuerdo al Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, en los últimos ocho años, cerca de 600 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o ex parejas. Y esta es la punta del iceberg, porque la enorme mayoría – por miedo, culpa o ignorancia- nunca denuncia al marido.
El 55% de las victimas de violación no denuncian al agresor y el 90% de las de abuso sexual tampoco lo hacen, por temor a represalias. Cada mujer agredida siente que tuvo un problema con un solo agresor que la atacó, cuando él es solo una parte de un enorme problema social contra las mujeres, que afecta a todas. El día que comprendan que denunciando al marido ayudas a todas las mujeres del mundo, algo tal vez cambie.
Curiosamente, este no es un tema privativo de las clases bajas, sino cada vez más frecuente en las clases altas y entre personas de nivel universitario. Sucede entre profesores, políticos y figuras célebres. Esto impide que las mujeres se animen a denunciar al marido violento, que generalmente es apreciado, conocido y encantador con los demás. “¿Que el señor embajador casi mata a su esposa? No te lo creo, si es muy educado... ¡Habrá sido el jardinero!” .
Con estas escalofriantes cifras... ¿Aun crees que lo celos son una medida del amor? ¿Crees que es lindo escuchar“no puedo vivir sin ti “o “si me dejas me muero”? Cuando escuches eso, sal corriendo a buen resguardo.


Remedio para los celos:

Nadie te obliga a sufrir. Un novio o marido violento no es mejor que ningún novio o marido. Una esposa agresiva no es mejor que ninguna esposa. Cuando el vínculo es violento, lo mejor es que uno de los dos se retire. “No me voy por los niños”, dicen algunas.¿ Que quieren? ¿Mostrarles a los niños “como papi mata a mami delante de tus ojitos”?
Los psicólogos especializados en violencia doméstica aseguran que los vínculos violentos son responsabilidad de dos: uno agrede y el otro se queda, en lugar de marcharse.
¿Por qué quedarse esperando que pase algo espantoso? Hay millones de personas que si se hubieran ido antes de la casa, estarían vivas hoy.
El amor no es sentir celos. El amor es hacerse compañía y ayudarse uno al otro. Es colaborar y ceder para resolver conflictos. El amor es dejar de pensar en el otro como pertenencia, o como alguien que nos debe obediencia ciega, sino como alguien a quien debes respetar, por lo menos, como a un amigo.
Cuando estás frente a alguien que te da celos, hay una sola solución: ignorar la situación. Si no te haces problema, no habrá problema.
Piensa que los desplantes del otro te dan permiso. Aprovéchalos.
Si tu marido decide coquetear con otra, ignorándote... ¿No te está dando al mismo tiempo permiso para salir tú a coquetear un poco?
En verdad se sabe que los sentimientos heridos y las ofensas no tienen mucho que ver con lo que sucede en el tiempo presente. Está probado que las cosas que más nos afectan emocionalmente tienen un 10 % que ver con lo que pasa aquí en realidad y un 90% con remezones de dolores del pasado , que nos angustian como si todo volviera a suceder. Una mujer dejada de lado por su marido seductor puede tener celos porque le recuerda los celos que sentía en la infancia-cuando su hermana era el centro de atención.. De todos modos, esto es inconsciente y no es motivo para que le grites a tu marido: “¡Tus trenzas son horribles, Maripili!” Recuérdalo: no son dolores actuales, sino recaídas del pasado. Es como el reumatismo. ¿Has visto que cuando llueve, te duele el tobillo que te fracturaste esquiando hace cinco años? Esto es lo mismo: cada vez que él te ignora, a ti te duele como te ignoraba tu papi hace veinte años. Es reumatismo del alma, lo que indica que eres una reumática mental. Como te diría cualquier traumatólogo, “Para que no duela, muévase, señora. Lo peor es quedarse quieta”.
Basta de llorar en un rincón.
Si te sientes mal en una fiesta porque tu pareja te ignora por flirtear con otro /a, lo mejor que puedes hacer es...¡moverte y hacer lo que te venga en gana!
Por ejemplo : Métete en la habitación de los dueños de casa a mirar una peli acostado sobre todos los abrigos de los invitados. Emborráchate hasta ver cuádruple. Párate en una mesa y canta un aria de ópera para el cumpleañero. Saca a pasear al perro del dueño de casa, y – en lo posible – busca a alguien interesante que te acompañe. Entra a la cocina y prepara daiquiris para dos: el cocinero y tú. Organiza un juego de preguntas y respuestas, empezando por “¿Cuál es tu número telefónico?” al más guapo de la casa.
Cuando tu pareja sepa que tú haces tu vida, olvidará a la más guapa de la reunión y se fijará en la más irreverente, la más sorprendente y la más osada, que eres tú.
Seguramente, si dejas de vigilarle, se meterá contigo en la habitación de los dueños de casa .Los celos no te sirven para nada, y te arruinan la vida. A veces crees que alguien te está arrebatando a un hombre. Pero nunca es la culpa de ese otro, sino de tu pareja, que se deja arrebatar.
¿Quieres un remedio para aplacar los celos del celoso?
Lo siento, hay uno sólo: búscate otra persona, alguien más seguro de sí mismo.
La gente más dulce es la que mejor se siente consigo misma.

Los celos no son amor, sino desamor



Imagina si las esposas y maridos celosos de los artistas de cine que hacen de heroínas y galanes, les hicieran una escena de celos cada vez que deben filmar una escena erótica con un colega. ¡Nadie podría trabajar en películas románticas sin arriesgar su matrimonio!
¿Por qué Carlo Ponti dejaba que Sofía Loren vaya a la cama con Marcello Mastroianni? Porque Ponti tenía muchos más millones que Mastroianni.
¿Por qué la Robin , esposa de Mel Gibson , se queda tan campante tejiendo calceta mientras él en su doble categoría de actor y director puede follar con cuanta starlet quiera? Porque sabe que a él lo que le interesa es poder volver a casa sin problemas.
¿Porqué Vanessa Paradis y Johnny Depp siguen casados en aparente armonía? Porque tienen un pacto ecuánime de que “si tu me pones un solo cuerno, yo te planto una cornamenta como un árbol”. O sea que el primero que hace trampa, tiene mucho que perder. Vanessa hizo millones cantando como una lolita en celo, y Depp hizo otro tanto poniendo cara de leño, no es cuestión de perder tres jacuzzis y un Rolls Royce por una teta talla media.
¿Por qué Trudie Styler sigue casada con el archimillonario de Sting, mientras que Jill, la pobre esposa de Phil Collins, tuvo que ver como él la dejaba para casarse con una intérprete suiza veinte años menor ?
Porque Trudie Styler ya sabe de qué viene la infidelidad. A Sting se lo arrebató a la actriz Frances Tomelty , con el pretexto de ser la fotógrafa de la banda The Police. Eso logró que esa poca cosa que es la Styler se quede con el 100% del Sting.
¿Por qué el Bill Gates, poderoso como es, no tiene amoríos y es tan fiel a su esposa, cuando cualquier mujer moriría por estar a solas con el emperador de las comunicaciones mundiales? Porque para pagar menos impuestos por su inconmensurable fortuna, su esposa Belinda diseñó una fundación que sólo ella sabe como funciona. Supongamos que Bill quiere dejar a Belinda por Zara Phillips, la joven y bella nieta de la reina de Inglaterra. Además de que le resultaría un pésimo negocio- Zara viene novena en la línea de la corona británica, y es la primera en 500 años sin títulos nobiliarios-, él tendrá que pagar los impuestos que solo Belinda sabía como evitar. Y además, darle la mitad de sus bienes a Beli.
O sea que Belinda no siente ningunos celos por Bill, gracias al sistema de saber lo que hace, estar segura de sí misma y tenerle a Gates por los cojones.
En resumen, hay dos maneras de no tener celos:

a) Sistema “Gates” (“Puertas”): “Ahí tienes la puerta. Si quieres irte, vete. Tú me pierdes a mi y yo gano la libertad”
b) Sistema “Windows”: O el sistema de Belinda.( Llamémoslo así para no tener que decir nuevamente de dónde hay que cogerlo a tu marido para que no se vaya tras la primera minifalda) .

Consíguete una vida:

En el film Sliver (“Acosada”), Sharon Stone irrumpe en una sala y ve al voyeurista de William Baldwin rodeado de monitores con el que observaba cada movimiento de todos los vecinos del edificio. Indignada, ella dispara contra cada uno de los televisores, observa al mirón con el mayor desprecio y le dice “ Get a life!”: “¡Consíguete una vida!”, un momento memorable en una película para el olvido.
¿Por qué el se dedica a espiar en las vidas ajenas? Porque no tiene vida propia. Ese es el problema principal de casi todos los males de amor, te obsesionas en vigilar la vida de otro en vez de conseguirte tu vida propia Los celos torturantes nacen de la soledad. Cuando alguien se valora poco, siente que sin el otro se le acaba la vida. Y esto de ninguna manera es así.
Las penas de amor parten de lo mismo: falta de alternativas. Nos encerramos dentro de nosotros mismos o de la pareja, y no contamos con una reserva de amistades, colegas, compañeros, posibles amores, en quienes refugiarnos si la relación falla.
Quien teme a la soledad se aferra con dientes y uñas a una sola persona que lo maltrata, engaña o ignora.
Algunos hombres desquiciados, se enfurecen contra las mujeres no porque ella le engañe, sino porque ella piensa.
Cuando Steve Mc Queen abandonó a Ali Mc Graw por su amante (luego esposa) Bárbara, le confesó previamente a Ali : “Anoche conocí a una chica maravillosa. Lo único que hace es quedarse sentada y no decir una palabra” ¡Y lo dijo un hombre famoso, guapo, millonario y lleno de admiradoras! ¡Imagínate qué le queda a un pobre tío inseguro y feo! Para los hombres resentidos, este es el retrato de la mujer ideal. La mujer que opina y habla es una amenaza.
Los celos no son el parámetro del control.
El celoso cree que ambas partes de la pareja se deben amar del mismo modo y en misma cantidad. Se frustran cuando esto no sucede así. Pero en verdad, cada persona expresa su amor de distintas maneras, y ninguna vale más o menos que la otra. La medida del amor es, simplemente, el esfuerzo que hace cada uno para hacer sentir a gusto al otro.
Otra creencia errada del celoso es que “si me dejas nunca encontraré a nadie a quien amar, moriré solo y los vecinos se enterarán por el olor”. En ese caso, el celoso se aferra a ti como el asmático al tubo de cortisona.
Se ha descubierto que el área del cerebro en donde se originan los sentimientos de confianza es la misma área del amor . Por eso mismo, cuando hay amor, hay confianza. Los celos son lo contrario de la confianza, y si hay celos hay desamor.
“Ligerezas como el aire son para el celoso tan fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras” decía Shakespeare, confirmando que el celoso sospecha de todo. Por eso, cuando te sientas celoso, debes dar media vuelta y conseguirte- como dice la filósofa Sharon Stone- una vida tuya, en la que sepas que eres único e irremplazable. No sentirás celos
cuando sepas que no será fácil para el otro hallar a alguien tan brillante como tú.

Historia de los celos


Divinos celos

Los celos son humanos, y también divinos. Sobran celos en la mitología romana y griega, que tan buenos retratos han hecho de las fuerzas y debilidades del carácter humano.
Se cuenta que Hera (Juno, entre los romanos) no la pasaba nada bien siendo la esposa de Zeus ( Júpiter), jefe de los Dioses del Olimpo. Estaba casada con el más poderoso, lo que siempre da complicaciones. Pregúntale a Hillary Clinton o a Madame Miterrand.
Hera también era hermana de Zeus, lo que justifica doblemente sus celos. Y Zeus solía tener romances con mortales, diosas o semidiosas como Io, Semele, Metis, Leda, etc...A Zeus le molaban todas y Juno vivía obsesionada con pillarle y destruir a las amantes y a los hijos que su esposo había tenido con estas. Ocupada como estaba en vivir muerta de celos, no pudo evitar que el marido persiguiera incansablemente a un total de 13 amantes con las que tuvo 39 hijos. La mitología – del lado de los varones – jamás culpa a Zeus de sus adulterios. Solo a Hera por su enojo. De esta manera, ella quedó para siempre retratada como una mujer celosa, controladora y de pésimo carácter, cuando la verdad era que su esposo era muy infiel y la dejaba siempre sola para ir de juerga. Ella era una diosa poderosa, ferviente defensora de la monogamia, que buscaba en su esposo un compañero. Pero sus ideales de fidelidad no se cumplían. Cada vez que pensó en abandonarlo, terminó regresando a él. Se entiende: luego de estar con el jefe de todos los Dioses, la pobre Hera...¿ con quien iba a ir?¿ Iba a bajar de status con un semidiós?
Con Zeus tuvo cuatro hijos - Hefesto, Ares, Ilitía y Hebe- a los que mucho no les prestó atención, por tanto vigilar al marido.
Esta historia tan antigua muestra lo que siempre sucedió entre hombre y mujer: el marido no logra comprender a que viene tanto lío con los celos. Para él, lo esencial es tener hijos por todos lados. Cuando Hera finalmente se harta, se venga e una amante de Zeus como toda mujer querría vengarse : la convierte en una vaca.
¿Para qué contaban los antiguos la historia de Hera?
Para mostrar que la mujer debe ser la guardiana de la fidelidad, aunque mas no sea por el temor que inspiraban sus ataques de celos, ya que es sabido que una esposa celosa es capaz de cualquier cosa. La historia de Hera tiene una función protectora del matrimonio. Hace de Zeus, su esposo, el centro de su vida. Y pese a que ella se siente constantemente abandonada por él, se queda a su lado porque estar con él también tiene sus compensaciones :
el le da prestigio, respeto y status.
La historia de los celos de Hera servía a tres efectos: 1) legitimar la furia de cualquier mujer ante la vida licenciosa del marido, 2) estar tan ocupada siguiendo las correrías de él que se olvida de su propia vida sexual y 3) que conviene quedarse con tu esposo, pues haga lo que haga, siempre regresa contigo .
Mira qué bravos son los celos: Zeus había tenido un hijo con Alcmena, llamado Hércules. Pero sabía que el niño no sería un semidiós si no mamaba del pecho de Hera. Sabiendo que era imposible pedirle a la esposa celosa que amamantara al fruto de un amorío con otra, Zeus consigue poner a Hércules al pecho de Hera cuando esta duerme. De pronto, la diosa despierta, ve al bastardo fruto de la infidelidad de su marido junto a su pecho, y lo aparta con furia, derramándose la leche por todo el cielo, y quedando conformada la Vía Láctea o Galaxia (Camino de Leche).
La ira de una esposa engañada y furiosa brilla cada noche en el cielo. No deja de ser una ominosa advertencia eterna sobre el poder destructivo de los celos.


Más viejos que Caín
Para Platón, los celos son uno de los estados psíquicos “en los que el hombre se encuentra bajo la determinación de la pasión". Pasión en griego se dice pathos. Pathos significa enfermedad, porque el apasionado sufre como si estuviera enfermo: precisa algo urgente para colmarse, para no sentirse vacío, como se siente vacío el apasionado celoso, sin el otro.
La palabra “celos” deriva del griego zeo (hiervo, ardo, me enfurezco, me quemo). No casualmente en muchos países de Centroamérica y África, la venganza del celoso consiste en prenderle fuego al infiel. Pero también poner “celo” en algo significa poner empeño y tesón, una pasión de largo aliento que no se extingue fácilmente. Que un animal entre “en celo” es que está caliente, como cualquier celoso.
Cada vez que aparece un tercero en medio de una relación, que pueda amenazar la armonía de la pareja, o que le interese demasiado a nuestra pareja, nacen los celos. Es un mecanismo de defensa ante cualquier cambio que amenace a tu matrimonio, noviazgo, o cualquier relación interpersonal, como cuando un pastor inglés feo y sucio conquista a tu casta caniche Perlita.
Los celos son algo natural que nace desde la más tierna infancia. Cada uno de nosotros hubiera querido ser hijo único, pero resulta que había un hermano con quien compartir el amor de los padres, la cuna, el triciclo, los juguetes y las golosinas. Todo eso que antes era tuyo, de pronto debes compartirlo con un invasor que se mete en tu vida para estropearlo todo, romperte los juguetes y volcar jugo en tus libros favoritos. Además llora, grita, te acusa de todo, se queja de ti, te despierta por las noches...¡ y tus padres le consuelan a él y te regañan a ti por haberlo molestado! Sería anormal no querer matarlo.
La Biblia nos cuenta la historia de Caín y Abel para que sepamos que si queremos asesinar a nuestro hermano, no somos tan originales.
O sea que los celos son un sentimiento muy humano que rebrota cada vez que alguien pretende quitarnos la atención, el interés, el triciclo... o el primer lugar en la cola para entrar al cine.
Roland Barthes, el semiólogo francés, dice que los celos son tan patológicos que nos hacen padecer cuatro veces: por sentirlos, por reprocharnos sentirlos, por temer que nuestros celos hieran al otro y por dejarnos someter a una nadería.
Entonces, ¿Son los celos una enorme porquería? ¿O pueden servir para algo? En verdad, sólo pueden servir para algunas cosas puntuales:


LAS ÚNICAS CUATRO COSAS PARA QUE SIRVEN LOS CELOS

1-Para redescubrir a la pareja: Actúan como reforzador de sentimientos en una pareja desgastada, en la que no reparamos en el otro hasta que estamos por perderlo . Por lo cual se descubre que nos sigue gustando.

2-Para conservar la pareja: Por el riesgo de perder al otro por un tercero, uno se esfuerza en mantener encendida la llama del amor.

3- Para medir el interés del otro, en una relación que comienza: En las parejas nuevas, sirve para testear si la otra persona está realmente interesada en ligar con uno.

4-Para hacer aterrizar al distraído: En las parejas asentadas, sirve para atraer el interés del distraído.


Por lo demás, los celos son una terrible porquería.
A veces tienes un marido que coquetea sin parar. Se excusa diciendo que él es sociable y tú no. O tienes una esposa que seduce a todos, Y se excusa diciendo que son ideas tuyas. Los provocadores dicen que tienen facilidad para hacer amistades, y que en cambio tú eres antipático. Cuando estás con un provocador, es lógico sentir celos.
La pregunta es: ¿Por qué te quedas a sufrir junto con alguien que no te tiene en cuenta?¿Crees necesario sufrir?
Quien provoca a un celoso, es un provocador. ¿Acaso es tu problema? No, es problema de él, que precisa provocar celos. ¿Para qué? Por varios motivos: para confirmar que no pierde su encanto, para probar que domina tus sentimientos, para saber que tiene tu bienestar emocional en su puño o para hacerte sufrir porque eso le hace sentir poderoso.
Finalmente, necesitan que estés celoso para sentirse importantes.
Cuando uno se siente seguro de sí mismo, no anda seduciendo a todo el mundo delante de las narices de su pareja. Y si quiere seducir en serio, se cuida muy bien de que su pareja se entere.
Si el problema es del otro, ¿por qué te amargas tú? ¿ Para darle el gusto de que sienta que puede angustiarte? ¿Para demostrarle que logra que te sientas mal y que te descontroles?
No sé cómo decírtelo... pero todo parece indicar que el problema lo tienes tú....¿ Has ido a la escuela de von Sacher - Masoch? ¿ Tu lectura favorita son las novelas del Marqués de Sade?
Ah, ahora comprendo...


Menú de celos para sufrir:


Los celos se pueden separar por clases por su origen, pero en los efectos finales, son todos lo mismos: una enorme pérdida de tiempo y energía por quien no lo merece.
Veamos cuáles son las diez clases principales de celos:

1- Celos por la atención:
Uno debe sentir que vale por sí mismo, independientemente de lo que otros – incluso tu cónyuge –opinen de uno. Cuando sientes que el trato del otro hacia ti puede ponerte tanto en la gloria como en el peor de los infiernos, estás en sus manos, no tienes autonomía, y estás perdido. Si dependes de una sonrisa o un gesto para saber si estás haciendo las cosas bien o mal., estás casi en la situación de mascota. ¿ Por casualidad te llaman “ Boby” o “ Duquesa”? ¿Ya sabes dar la patita? ¡ Pero que bien! ¡Ahora, hazte el muerto!

2-Celos por baja autoestima:
Cuando te sientes poca cosa, te convences de que a la vuelta de la esquina tu pareja encontrará a cualquier otro/a mejor que tú, que le hará olvidar que existes.
Es cierto que la vuelta de la esquina acecha siempre un posible rival que puede quitarte a tu pareja. Pero también es cierto que ese posible rival no será Liv Tyler ni David Beckham, sino alguien bastante menos fascinante, a quien puedas enfrentar sin temor. También es cierto que por más que un rival quiera quitarte a tu amor, no lo logrará si a tu amor no le interesa el asunto. Finalmente, si tu amor decidió que quiere irse con tu rival, llorarás durante unos meses, pero tarde o temprano tendrás que lavar vasos, ropa y pisos, que son una mugre.

3-Celos por afán de control:
Los celosos ven a la independencia del otro como una amenaza, una traición latente. Son policías de tiempo completo porque le temen al abandono. Si se quedaran solos ¿ a quien controlarían? ¿Al gato?. El celoso controlador es alguien a quien tienes que avisarle a qué hora llegas, a qué hora sales, a qué hora le pasas a buscar, a qué hora haréis el amor, y a que hora se te irán las ganas de hacer el amor, pues ya estás harto de anunciar tantos horarios. ¿Por quién te ha tomado, por el Big Ben?

4-Celos por regresión:
Por inseguridad en su valor personal, el celoso se “pega” a alguien sabiendo que sin su apoyo no podría existir. O por lo menos, que si va al cine, tendría que comerse solo un enorme balde de palomitas de maíz con la consiguiente indigestión. El celoso no se anima a reconocer que esa dependencia le incomoda, y sufre sintiéndose víctima de una situación no buscada. Pone su propia felicidad en las manos de otro, como si el otro fuera una autoridad como el padre o la madre, que tiene el poder de dejarle sin postre si se porta mal. Así logra que su pareja en verdad le deje sin postre y lo envíe en penitencia al rincón.

5-Celos porque te falta algo
Desde la infancia uno resiente el poder del otro. Y duele saber que no siempre se tiene lo que uno quiere, y no por eso debes celar a nadie. Tampoco deberías suponer que si el otro no te da lo que sueñas es porque se lo está dando a otro. Hay personas que te dan la impresión de que te mezquinan algo solo a ti, cuando en verdad se trata de que no tienen nada para dar.

6-Celos por Proyección:
Proyección es el mecanismo psicológico a través del cual ponemos en el otro los sentimientos que no queremos reconocer como propios. Por ejemplo: como no puedo decirte que quiero acostarme con el encargado del edificio, proyecto mis deseos en ti, y te digo: “¿Con que quieres acostarte con el encargado del edificio?”.Está comprobado que los padres más infieles son los que más celan a sus hijas, no las dejan salir de noche ni traer novios a casa. Freud se animó a más, y afirmó que los celos son impulsos homosexuales reprimidos. Es decir que en realidad el hombre celoso no te cela a ti pensando en lo que otro podría hacerte a ti, sino pensando en lo que el otro podría hacerle a él...¡ y se muere de envidia por no poder estar en tu lugar!.

7-Celos por posesividad:
La gente muy posesiva te transmite algo como “ te permito ser bello y exitoso en tanto y en cuanto seas una parte mía y me pertenezcas por completo., y no telas arregles por las tuyas”. Si tienes suficiente integración interna, no necesitas poseer a una persona para sentirte completo, ni destruir lo que no es tuyo.¿ Pero quién ha dicho que hay tanta gente íntegra? Ve y prueba decírselo a un celoso: te desintegrará un florero en la cabeza.

8-Celos por falta de amor:
El camino del amor, según la psicoanalista inglesa Melanie Klein, nace de la envidia. El bebé siente envidia y odio hacia la madre todopoderosa que le puede tanto dar el pecho, como quitárselo. Cuando la madre lo alimenta, el bebé siente alivio y culpa por haber pensado tan mal de ella. Y de allí viene la gratitud y las ganas de compensar y reparar el odio sentido antes. Esas ganas de cubrir con amor el odio que acabas de sentir es nada menos que el amor.
Cuando no puedes sentir gratitud hacia una pareja, es que te has quedado en la primera etapa, en la de la envidia, y quien se queda en la envidia no llega jamás al amor. La diferencia entre la envidia y los celos es que la envidia es adictiva: quieres algo que el otro tiene. Los celos son sustractivos: odias que te quiten algo. El celoso, sea hombre o mujer, se convierte en un bebé que ve en su pareja el pecho materno, un pecho del que depende para vivir, pero al que quisiera destruir por no estar ahí cuando le necesita con urgencia.

9-Celos por idealización:
Las personas acomplejadas viven celosas, pensando que cualquiera puede ofrecerle a su pareja algo más que ellas mismas. Esta gente siente que cualquiera es mejor que él. Y además teme crecer y a superarse, por temor a que los demás le tengan envidia. La envidia hace que te subestimes y que idealices a cualquier otra persona, a quien ves como peligroso rival. Si piensas que cualquiera es mejor que tú, te estás condenando a los celos perpetuos.

10- Celos delirantes:
Hay dos tipos de celos inventados: los deliroides – en los que una simple sospecha se toma como certeza real – y el delirio celotípico, basado en ilusiones y errores perceptivos, que pueden incluir falsos recuerdos, alucinaciones y falsas vivencias alucinadas. Los celos delirantes también redundan en los “cuernos por las dudas”, que son los que le pones a tu pareja por las dudas de que él o ella te los ponga antes a ti.
Ali Mc Graw, la actriz de la película de los´70, “Love Story” cuenta en su autobiografía que cuando se casó con el guapísimo y cariñoso productor Bob Evans, todo el mundo le decía “ Bob es un terrible mujeriego que no te será fiel ni por una semana seguida”. Ella vivía tan aterrada con esta idea, que apenas pudo, le puso los cuernos con el actor Steve Mac Queen, como para adelantarse a la infidelidad de su marido. Así acabó arruinándose la vida junto a un hombre violento, alcohólico, celoso y absolutamente infiel, que la llevo a divorciarse del único hombre que la cuidó en su vida, que fue Bob Evans.
Los celosos lo husmean todo como sabuesos. Pero qué poco olfato tienen. Por tanto controlar la vida de los demás, se les descontrola la suya propia..

domingo, 5 de septiembre de 2010

Entrevista a Ana von Rebeur :" De la luna al papel" : Fresca ,espontánea, divertida, apasionada y sin pelos en la lengua, así se la puede definir



Me mentiste, me engañaste ( letra de la canción de Pimpinela)

Ella : Me engañaste, me mentiste,
Me dijiste que desde aquel día ya no la veías,
Me engañaste, y seguí siendo sólo en tu vida
Una compañía, me mentiste,
Me pediste que espere por ti, hoy te quedas con ella...

El : No sabía, no pensaba,
Que me iba a faltar el valor cuando quise dejarla,
No creía que me haría tan mal la tristeza
Que había en su mirada, y me di cuenta,
Que a pesar de quererte a ti, no he dejado de amarla...

Ella : Al fin yo he sido en tu vida una estúpida más,
Que viene corriendo a buscarte cuando ella se va...

El : No sigas hablándome así, yo hice todo lo que pude,
No me pidas más...

Ella : Me engañaste...

El : No

Ella : Me mentiste...

El : No

Ella : Me tomaste cuando te hice falta y ahora me tiras,
Me usaste, y tapaste conmigo el fracaso de toda tu vida,
Me engañaste, me pediste que espere por ti,
Hoy te quedas con ella...

El : Y las noches, y los días que mentí para estar
Un minuto contigo a escondidas,
Y las horas que pasé complaciendo las cosas
Que tú me pedías, o te olvidas?
Que yo pude haberme quedado sin ti y sin ella...
Ella : Y dime, a mí todo eso de qué me sirvió?
Si hay alguien aquí que ha perdido, seguro soy yo...
El : Tú sabes que nunca fue así,
Si quieres buscar un culpable, seremos los dos...
Ella : Me engañaste...
El : No
Ella : Me mentiste...
El : No
Ella : Y jugaste conmigo del modo que tú más querías
El : No
Ella : Te burlaste, prometiéndome siempre algo más
De lo que tú podías, me engañaste,
Me pediste que espere por ti, hoy te quedas con ella...
Me engañaste...
El : No
Ella : Me mentiste

Chiste para mujeres infieles

La esposa le dice al marido:
- Estoy harta de tus celos. Es que acaso te crees que no me he dado cuenta de que últimamente me sigue un detective alto, rubio, con ojos verdes, muy agradable y un poco tímido al principio?

Chiste para mujeres

Un hombre a su mujer:
- Hoy estoy muy deprimido.
- ¿Por qué mi vida?
- ¡Es que a veces me siento tan sólo... e inútil !
- Pues no deberías sentirte sólo...

Chiste de cornudo

Está un grupo de amigos conversando, cuando un hombre llega y dice:
- ¡Juan, apurate, que tu mujer se está acostando con otro!
Juan se levanta corriendo y a los diez minutos vuelve y dice:
- Me habías asustado, está con el mismo de siempre.

No era él ( chiste)

- Te voy a dar un consejo de amigo. Corre las cortinas porque a eso de las nueve todos los vecinos ven como haces el amor con tu mujer.
- ¡No me hagas reír! ¡A las nueve nunca estoy en casa!

Chiste de marido infiel

Un marido , cualquiera, fue promiscuo sexualmente con una oriental ,y no tomó precauciones.
Una semana después de llegar a su casa ; se levantó una mañana y
descubrió que su pene estaba lleno de unas manchas verdes y moradas.
Horrorizado, se va a ver al médico inmediatamente.
El doctor le ordenó unas pruebas y después le dice: Le tengo malas noticias:
- Usted está infectado por el virus extraño, que proviene de Mongolia.
Es extremadamente raro y lo siento, pero no hay cura.
Vamos a tener que amputarle el pene.
El hombre grita invadido por el horror:-¡Nooooo!
¡Quiero una segunda opinión!
El doctor le dice:
-Bueno, es su decisión, pero le aseguro que la amputación es la única solución.
Al dí­a siguiente el hombre se busca un doctor chino.
El doctor lo examina y proclama:
-¡Ohhhh!!!!!... Vilus de Mongolia. Muy lala enfelmedad.
-Sí­......Sí­..... Ya eso lo sé; pero... ¿QUÉ PUEDE HACER UD???
EL DOCTOR QUIERE AMPUTARME EL PENE!!!
El doctor chino se rí­e, moviendo la cabeza:

-¡ESTÚPIDO DOCTOL ALGENTINO! ¡SIEMPLE QUIELEN OPELAL,

PALA SACALE MÁS PLATA! ¡ESTO NO NECESITA OPELAL!

-¡Gracias a Dios!!!!!!
-Contesta el paciente, agradecido y feliz..

-NO SE PLEOCUPE -dice el doctor:
A VEL ... SALTE.... SALTE....
SALTE....
SALTE.....
SALTE....
¿VE? .
SE LE CAYÓ SOLITO!!!

Traidor chistoso

En un restaurante de lujo se aproxima el mozo a la mesa donde está sentada una pareja y pregunta:
- ¿Que van a pedir señores?
El hombre responde:
- A mí me pone una langosta Thermidor y un cava Juve & Camps reserva de familia.
- ¡Excelente decisión!... ¿Y su señora...?
- A mi señora mandale un fax y decile que la estoy pasando bárbaro...

Sos cornudo, sabelo ( chiste)

Dos amigos se encuentran, y uno le dice al otro:
- ¿Sabés lo que me pasó ayer?
- No ¿Qué te pasó?
- Estaba en la oficina, y de pronto me vino un terrible dolor de cabeza, así que me fuí a casa más temprano, y resulta que cuando llego ....... ¡¡¡Me encuentro a mi mujer con otro .....!!!
- ¿¿¿¿Con otro tipo????
- No, con otro terrible dolor de cabeza ..... jajajaja!
- Che, que buen chiste, como me hiciste caer - responde el amigo,- ya mismo me voy al bar a contárselo a los muchachos.
Efectivamente, llega al bar, y se encuentra con varios amigos suyos, a los que les dice:
- Muchachos ..... ¿Saben lo que me pasó ayer?
- No ¿Qué te pasó? - responden a coro los amigos.
- Estaba en la oficina, y de pronto me vino un terrible dolor de cabeza, así que me fuí a casa más temprano, y resulta que cuando llego ....... ¡¡¡Me encuentro a mi mujer con otro .....!!!
Se hace un profundo silencio, hasta que uno de los amigos, le dice:
- Sí, nosotros ya sabíamos que tu mujer te estaba engañando, pero no sabíamos cómo decírtelo.......

Entrevista a Ana en revista " Nueva Ya " de Nicaragua


El mal de la infidelidad

Martes, 07 de Septiembre de 2010 13:39

Lo que más nos preocupa es la infidelidad, según la escritora, periodista e ilustradora argentina Ana von Rebeur, autora del libro '¿Por qué cuernos me engañaste? Todo lo que hay que saber sobre la infidelidad'. Dice Ana que "hablar sobre la infidelidad equivale a contar chistes mientras te pica una serpiente venenosa, pero hay que hacerlo, para que duela menos". Este es uno de los capítulos que compartimos con nuestros lectores.
Señala la autora que, por lo general, se cree que las mujeres temen a tres cosas: las arañas, quedarse con el auto averiado de madrugada en una carretera oscura y engordar después de las fiestas. "No es cierto; a lo que más le temen las mujeres es a ser engañadas. A toda mujer le saca de quicio si el carnicero la engaña dándole falda por lomo. O a toda mujer la enloquece que el mecánico le cobre medio sueldo por atar una pieza del motor con alambre. Pero lo resuelve no yendo más a esa carnicería o a ese taller, y contándole a todo el mundo que la estafaron. Pero ¿qué haces si te enteras de que tu hombre te traiciona?...¡No hay carnicerías donde puedas conseguirte otro hombre!". Ana comenta también que se piensa que los hombres temen mucho a tres cosas: perder su computadora, volverse impotentes y quedarse sin trabajo. Pero ella, asimismo, afirma que la verdad es que los hombres también le tienen pánico a la idea de que su pareja se acueste con otro, aunque sea por un rato. "¿Y si descubren que el otro es más varonil que él? ¡Qué horror!", exclama.

¿Por qué tanto miedo a la traición?, es la pregunta. Y la respuesta, según la autora, es: porque formar pareja cuesta muchísimo trabajo, pues primero hay que buscarla, después elegirla, después ver si ella o él están libres, después ver si le interesamos a él o ella, si no hace cosas desagradables en la mesa; luego decidirse a avanzar. "Después vienen los regalitos, el cortejo, el primer beso... Ver si ella huele rico, si él es apuesto y varonil... Y, finalmente, concretar. Después de concretar, hay que mantener, hay que preservar, hay que recordar cumpleaños, aniversarios y cumpleaños de suegros y cuñados. Hay que recibir en casa a amigos y parientes insoportables de ambas partes, que nos gastan la bodega y las sonrisas... Hay que pasar vacaciones, operaciones, tratamientos de conductos, indigestiones, cambios de muebles, mudanzas, fracturas expuestas, tensiones premenstruales, pagos de cuentas, reparaciones de en armonía, con una sonrisa y sin discutir delante del plomero, albañil, dentista, suegra, niños y vecinos. Así quieras matar a tu esposo, los dos deben parecer frente al mundo un bloque sólido, sin fisuras", señala Ana con el humor que le caracteriza.

Según la autora, sacar adelante un matrimonio es tarea de locos y aunque se haga con la mayor cautela todo, no siempre los resultados son felices pero, ya que se ha invertido tiempo en consolidar esa unión, lo lógico es que se intente que dure el mayor tiempo posible. ¿Por qué? Pues por varios motivos como: sentirse más a gusto en pareja que solos, apreciar más lo que cuesta mucho conseguir, por costumbre, porque él es el único que sabe adonde llevar a reparar tu computadora, porque ella es la única que sabe dónde están las cosas, porque no se puede comer media pizza congelada, porque necesitas que te pasen la toalla cuando estás en la ducha, porque la pareja sabe demasiado sobre uno y no conviene dejarla libre para que vaya a ventilar intimidades, porque la conquista costó mucho y una nueva conquista puede costar más, porque se ha invertido demasiado tiempo en convertirse en algo sólido...

Además, según Von Rebeur, conocer otra persona es un proceso que se complica de manera directamente proporcional con el paso del tiempo.

"Convengamos en que no es lo mismo buscar novio a los 23 -cuando todos quieren tener sexo contigo- que a los 43, cuando los únicos que te gritan '¡mamacita!', son los recolectores de la basura y que en verdad te lo gritan porque no es tu cuerpo el que los tienta sino el aroma a comida que sale de tu casa".

Añade a continuación la autora que las amigas solteras suelen narrar historias de amor muy parecidas a un tren fantasma, lo cual indica que el mercado de novios está algo complicado. "Nuestro marido o novio estará fallando... ¡pero al menos sus fallas son conocidas!", sentencia Ana.

¿Por qué duele tanto una traición?

"Cuando nos enamoramos y formamos pareja estable nos entregamos por completo al otro... Pero, de repente, el otro decide entregarse a una tercera persona. ¡Caray, eso no estaba en el trato!", dice la autora, y añade que lógicamente él puede buscar excusas, por lo general bastante absurdas y que en muchos casos causan dolor y rabia, pero que lo que realmente sucede es que en toda relación de pareja la parte más importante y básica del trato de estar juntos es de lo que menos se habla, porque se considera que tácitamente las cosas deben ser como deben ser. Sin duda, los seres humanos no estamos diseñados para ser una especie promiscua pues, según Ana, somos más bien del tipo de los pingüinos, los gansos patagónicos y las arañas: un amor para toda la vida.

"Y que agradezcan esto los machos, porque allí donde la vida sexual es promiscua, las hembras los echan de la manada después de acoplarse a ellos y viven muy felices entre tías, hermanas y primas, sin macho a la vista, como hacen las manadas de elefantas en África, que son grupos exclusivos de hembras. Los elefantes machos siempre andan perdidos por ahí sin saber qué hacer, aburridísimos porque en las llanuras africanas no hay Play Station". Según ella, algo similar sucede con el macho humano, porque en las comunidades promiscuas las mujeres los echan por infieles y ellos van de bar en bar sin saber qué hacer. Por lo tanto, si un hombre prefiere que no lo echen a patadas de su hogar, ante todo debe cumplir con la premisa número uno: ser fiel a su pareja.

Es por eso que cuando alguien se entera de que su otra mitad ha roto el pacto de exclusividad y se abrió del juego -pues repartió su atención para darla a alguien más- siente que ya no puede contar con ella. Según el análisis de la autora, toda relación de pareja se basa en la confianza mutua y es verdad que cuando estamos enamorados pensamos que es para toda la vida, pero también es cierto que las relaciones amorosas no son algo plano, estable, siempre igual porque sus miembros tampoco son gente plana, estable y siempre igual. Hay momentos en que él y ella están enamorados como dos tórtolos y otros en que piensan que viven un infierno; ciertos días parecen idílicos para el amor y otros sólo queremos descansar y que nadie nos moleste, los papeles siempre cambian porque la vida en pareja sufre un cambio permanente. Se ha dicho miles de veces que en cualquier relación lo único inmutable es el cambio.

La autora afirma que sólo hay dos clases de hombres en la vida: a) los que jamás pondrían cuernos y b) los que los pondrán en cada oportunidad que puedan. Por eso considera que conviene encontrar a uno de la clase a, aunque los especialistas digan que son el 0.5% de la población masculina. "Pero que los hay, los hay", asegura Ana.

Chiste para cornudos

Rodrigo entró al bar, se sentó en su lugar favorito. Después de los saludos de rigor, le comentó a sus amigos:
- Mi mujer me ama como jamás ninguna mujer amó a un hombre.
- Ah, ¿sí? Y por qué ? - preguntó el cantinero.
- Bueno, la semana pasada pedí dos días por enfermedad en el trabajo. Mi esposa estaba tan nerviosa y contenta de tenerme en casa, que cada vez que venía el lechero, el portero o el cartero, salía corriendo a la calle agitando los brazos y gritando "¡mi marido está en casa, mi marido está en casa!"

Ana von Rebeur habla de esa aventura llamada maternidad

Ana von Rebeur habla de la maternidad
Entrevista al salir su libro "Como no ser una madre ideal" en España , 2004

Ana Von Rebeur
por Bibiana Ripol

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¿Calificarías el embarazo como la mejor época de tu vida?
El embarazo es una época mágica, en la que brillas como una estrella de Hollywood. Primero te sientes como la chica de El Exorcista, vomitando por todas las paredes; luego te sientes como el protagonista de Alien, con un ser desconocido que se te retuerce adentro y aún no sabes por dónde saldrá; finalmente te siente como la tía Petunia de la tercer película de Harry Potter, inflada como un globo a punto de salir volando en cualquier momento.


¿Qué reacciones despierta una embarazada?

Todo el mundo quiere tocarte la tripa, te sientes como una mezcla entre Nicole Kidman y Penélope Cruz.


El parto ya debe ser el colmo.
En pleno parto eres una especie de Terminator que todo lo puede: arrancas cortinas, pateas el suero, le ruges a las enfermeras, muerdes a tu marido... y sacas al niño, y te sientes como si te sacasen un piano por la oreja.


Después del parto, ¿se acabó la agonía?
Como pierdes 10 kilos en una hora, te sientes tan delgada de golpe como una modelo de pasarela: una mezcla de Inés Sastre, Esther Cañadas y Kate Moss. Por eso el embarazo es una experiencia altamente recomendable en la que una se siente plena, poderosa e importante como nunca. No sé si se siente así porque será madre o porque mide un metro y medio de circunferencia.


¿Qué opinas de las madres que por miedo al dolor del parto optan por una cesárea aunque no sea necesaria?
Que se pierden un momento increíble y un recuerdo para siempre. El parto es un esfuerzo, pero hay esfuerzos que valen la pena. ¿O acaso le dirías a alguien: «Sube esa montaña por mi»? Además, está científicamente comprobado que al niño ese esfuerzo por salir por el canal de parto lo fortalece y lo prepara para esfuerzos mayores en la vida. Si los médicos no metieran la mano en el parto, más que cuando hay complicaciones severas, parir un bebé seria tan fácil como una gata que pare sus gatitos: El bebé sale dentro de una bolsa llena de agua que abre el canal de parto por presión hidráulica. Tu estás sentada y el bebé cae por su propio peso como una manzana ( más bien una sandía) madura. Como el proceso es paulatino, se abre la vulva sin necesidad de episiotomía. Y si hay un desgarro, seguirá el camino de las fibras musculares y cicatrizará sin dolor, mucho más fácilmente que un corte de bisturí. La cesárea te deja una cicatriz externa y –lo que es peor– otra interna. No es cierto aquello que «una vez cesárea, siempre cesárea», pero lo que sí es verdad es que la cicatriz de la cesárea hace que el útero pierda elasticidad. Pero lo peor de la cesárea es que tienes a tu hijo dormido, despiertas deprimida y dolorida, y nunca te crees que es tuyo.


Te noto muy dura con los médicos.
Ningún medico accede a que tengas a tu bebé en cuclillas, o en cuatro patas. Debes pelear con ellos en la sala de partos. O mejor aún, si todo viene bien, tenlo en tu propia casa. Los médicos quieren cesárea porque cobran más dinero que en un parto normal. Pero planear tu parto a gusto es algo que te corresponde por derecho. El parto no es algo raro. Es tan natural como un estornudo. ¿Acaso tú estornudas cómo quieren los médicos? Oye, no tendrás cientos de partos en tu vida. Tal vez tengas solo uno. Que sea a tu modo. El natural es el mejor. Te lo dice una madre que ha pasado por el Parto–Mazmorra Estilo Inquisición, y por el parto estilo “El parto es mío: ¡Hágase a un lado, doctor!”.


Ante el gran marketing que hay entorno al nacimiento de un bebé, ¿qué objetos que se venden como indispensables te parecen totalmente inútiles?
¡Hay muchísimos! Algunos ejemplos :
-Comunicador a distancia: Cuando un niño llora, lo escuchan hasta en Túnez. No necesitas altoparlante, salvo que quieras que lo escuchen también en Cuba, lo que te traerá problemas porque bastante tienen con Fidel. Los intercomunicadores electrónicos confunden a los padres, que creen que un ronquido es El Loco de la Sierra que ha entrado por la ventana, creen que un pedito infantil es otro coche bomba y que la respiración de la criatura es un tsunami.
-Cuna con barrotes: Si no traban la cabeza entre los barrotes, trepan por encima para salir. Una estupidez, ningún niño está más seguro enjaulado.
-Escarpines: Los pies de un bebe están siempre calientes, además son su manera de tocar el mundo. Por eso, si se los pones, se ponen nerviosos, y si se los quitas, se alegran. Por eso siempre se pierden: pequeño como es, un bebé de un mes es capaz de quitárselos para que no le molesten.
-Andador: Apenas te voltees para hacerte un té, el bebé que no podía ni levantar la cabeza está corriendo al perro. Un andador es absurdo: ellos saben como ingeniárselas para andar solos. No hay dos bebes que se desplacen del mismo modo. Algunos, por cierto, son muy originales. Mi sobrino no gateaba: rodaba. Mi hijo, en cambio, no rodaba: aullaba.
-Biberón: Del pecho hay que pasar al vaso. Usar biberón es conservarlo en estado de bebote de juguete.
-Termómetro digital: Cualquier madre sabe al instante si su hijo tiene fiebre o no. Lo tocas y quema. Además, le brillan los ojos, tiene las mejillas como tomates y balbucea más incoherencias que de costumbre. ¿Que diferencia hay entre 38 y 42? ¡Le das antifebriles, baños fríos, paños fríos y ya, mientras sufres como una condenada! Cuando transpira, ya pasó todo. Después de todo, el termómetro es algo que nunca hallas cuando lo precisas.
-Plato térmico: Los niños no comen comida ardiendo. Siempre la tienes que soplar ¿ cual es sentido de mantener caliente algo que quieras que se enfríe? Otra gilipollez para que gastes dinero inútilmente.


Y, ¿qué objetos aún no inventados consideras que son indispensables?
En vez de carros con capota de plástico- que indican precozmente al bebé que llegó a un mundo plástico- , debería haber carros de doble tracción y dirección hidráulica con paraguas adosado para la madre, para cuando llueve. En vez de catres y bateas para baños, deberían existir limpia–bebés en aerosol. En vez de monos baberos con puntillas, lo que precisan los niños son receptáculos plásticos que recolecten la baba, el puré de espinaca y las vitaminas escupidas que salgan de su boca. En vez de vender moisés sin estabilidad –donde un bebé de dos meses no entra ni doblado en cuatro– alguien debería vender cunas mecedoras electrónicas activadas por el llanto. Creo que se han vendido por un tiempo, pero no han tenido éxito pues las madres se sentían desplazadas, y niñas y varones crecían demasiado afectos a los vibradores y las muñecas inflables.



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¿Hay algún truquillo para que un bebé no sienta esa atracción fatídica por los enchufes?
Sí no logras mostrarle algo impactante, que los distraiga del sitio de riesgo –como “¡Mira, humo negro, mamá acaba de quemar todo el guiso de arroz!”– tendrás que usar algo de imaginación y decirles: "¡Mira , un enorme tiranosaurio verde se ha posado en nuestra ventana". Para cuando descubra que has mentido, podrá entretenerse observando la densa columna de humo negro que invade la casa desde la cocina.


En el libro hablas de diferentes tipos de madre: la sacrificada, gritona, culpógena, hippy, nutricia... ¿con cual de ellas te identificas?
Por el estado general en que se encuentra mi casa, debo ser una madre juguetona, esa que no duda en darles masa de harina a los niños para que se diviertan pegándola en los almohadones o témpera espesa para que pinten con los dedos las cortinas. He sido de esas que olvida preparar la cena por terminar un rompecabezas gigante. En casa he hecho de perro, soldado, caballo, mula, buey, reina, enemigo, cocodrilo, tiburón y dragón... pero todo eso es pan comido comparado con el papel de madre. El único problema de ser del tipo juguetón es que a veces tus hijos no te toman en serio, saltan en tu cama cuando quieres dormir, y cuando son adolescentes siguen creyendo que pueden jugar con barro en la sala o pintar las paredes con mayonesa.


¿Qué es el síndrome de la langosta?
Alrededor de los doce años y medio, los chicos entran en duelo por su infancia perdida. Ya no son preciosuras de cachetes sonrosados, sino individuos muy altos de bigote mal crecido, pelo sucio y acné. Tu también sufres el duelo de perder a tu pequeño y ellos sufren el duelo de haber perdido una madre que los mire arrobada, a cambio de dos padres que le observan con asco y le dicen: "¿Sigues sin bañarte?". ¡Tres duelos en uno, como para que no estén raros! La psicoanalista francesa Françoise Dolto llamó a esta etapa la del Síndrome de la Langosta, porque por fuera parece que fueran durísimos y que nada les llega, pero por dentro son blanditos y sensibles como lo eran a los seis años. Para afirmar su personalidad y diferenciarse de los padres, no se les ocurre mejor manera que marcar que atacar a los padres a mansalva. Y para eso –lamento comunicarlo– necesitan padres fuertes a quienes usar de punching ball. Nos van a pelotear todo el día a ver si resistimos. La consigna para sacarlos buenos es resistir los pelotazos, no lograr que nos desmoronen ni que hagan agujeros en el alma. La adolescencia tiene su aspecto bueno: los hijos se vuelven tan inmanejables, que te empiezas a llevar maravillosamente bien con tu marido, aunque sea para tener un aliado con quien enfrentar esta delicada etapa de chicos duros por fuera, pero por dentro tan tiernitos como cuando tenían tres años.


¿Qué recomiendas a una madre primeriza ante una suegra sabelotodo?
Le dices: "Es lo que me recomendó el pediatra". O llamas a tu propia madre, y que se refuten una a la otra blandiendo sus teorías antediluvianas.


¿Cómo puede vencer una madre con complejo de culpabilidad su angustia?
Sabiendo que estás haciendo lo mejor que sabes y puedes. Eso es lo importante, junto con saber escuchar a los niños. Si les tienes suficiente paciencia como para perdonarlos una y otra vez y pasar media vida explicando otra vez las mismas cosas... ¿por qué no te tendrías paciencia a ti? Los niños te dan mil oportunidades de hacer las cosa mejor. Y, como ellos, tú también tienes derecho a equivocarte.


Si tuvieses otro bebé, ¿qué cambiarías en tu forma de actuar?
Lo dejaría llorar mucho más, para que aprenda a lidiar con sus frustraciones y que sepa que llorando no se logra nada. Le buscaría menos diversiones, para que sepa que estar aburrido no es malo, sino que ayuda a pensar y buscar él mismo que le entretenga. Le compraría menos juguetes, para que juegue con su imaginación, no con el Ultra–Rocket–Man que lanza rayos y sonidos, o la Barbie Parlante, que a ti te frustran porque te han costado carísimos, y a ellos les frustra pues al rato no le sirven para nada. Le pondría más límites y le diría más NO, para que sepa cómo rebuscárselas ante los obstáculos de la vida. Comprometería al padre a tomar parte activa de la crianza, a su modo (claro, no le saldrá tan bien como a ti, ¡pero podrás darte el ansiado baño al fin!... o continuar con tus estudios). Le explicaría que colaborar es divertido, para que supere su egoísmo natural. En suma, sería una madre mucho menos ideal que lo que he sido, pero mucho mejor madre en conjunto.


Una regla de oro para una madre primeriza.

No te desesperes ni quieras hacer todo, la casa puede esperar. Exige que tu marido colabore, cocina comida congelada. Duerme cuando el crío duerme, o te caerás a pedazos en poco tiempo. Sal de paseo: eso mejora el humor de los dos. Busca qué cosas le divierten a tu hijo tanto como a ti, y háganlas juntos: ¿hacer una pizza? ¿Arreglar el jardín? ¿tomar sol en la plaza?
Reglas para más tarde: Escúchalos el doble de los que les hablas. Por dar consejos y explicaciones toda la vida, muchas nos perdemos todo lo que ellos tienen para decirnos. Deja que se expresen libremente. No los juzgues, burles, ni censures. Acéptalos como son (distintos a una, por suerte). Son seres sensibles y se ofenden fácilmente. Un niño ofendido no volverá a hablar y te pierdes de que se abra a ti, de modo que puedas ayudarlo. ¿ Y para qué está una madre si no es para ayudarlos a crecer, volar del nido y algún día volver a ti no sólo para que le laves la ropa, sino porque tiene ganas de conversar contigo? Sé dulce y paciente: ellos serán quienes elijirán tu geriátrico.




La ventaja de ser cornuda

El planeta está repleto de madres divorciadas que han tenido que hacer una vida desde cero, a fuerza de enormes esfuerzos, para sostener una familia con varios hijos , con cero ayuda del ex marido, que parece empeñado en dedicar el resto de sus dias a hacerle la vida miserable a ella, y demostrarle que mal negocio ha hecho dejandolo a el para vivir sola, o con otro. No pagan lascuotas de alimento fijadas por jueces y tribunales, no colaboran minimamente en la salud y educacion de sus hijos, se reusan a cooperar en enderezar a hijos rebeldes, y s obsesionan en torcer programas y planes de modo que la ex mujer no pueda tener ni siquiera vacaciones o fines de semana relajados o planeados con cierta antelación.
Y hay otra cierta cantidad de divorciadas que no tuvieron que salir corriendo a buscar trabajo , que tiene un estilo de vida envidiable y una economía holgada, que reciben una pensión del ex marido ,cuyos hijos pueden elegir ir a las mjeores universidades, tienen asignaciones del padre que hacen que ellas no les tengan que ayudar economicamente, que tiene ropa sin zurcidos , de primera mano, y que pueden irse de viaje y dejar a los hijos en casa del padre sin previo aviso ni molestar a la abuela materna para que se haga cargo.
¿ Cual es la diferencia entre ambos tipos de madres divorciadas?
Las primeras dejaron a sus maridos, hartas de una relación abusiva y sin equidad, y hasta llena de violencia física o psicológica. Se fueron ellaa de la casa , o lograron que se fuera él . Entre lineas, le dijeron " Puedo vivir sin ti". Ellos pasan el resto de su vida actuando de modo de que queda claro que " Vivirás sin mí, pero miserablemente. Me encargaré personalmente de que lamentes haberme dejado ...por el resto de tu vida"
Las segundas, son las cornudas. Fueron dejadas por sus maridos, que corrieron detrás de otra, dejando detrás una culpa que pasan el resto de su vida tratando de enmendar : " Hice lo que quise, pero no los abandoné".
Claro que cierta parte de cornudas tambien tienen ex maridos sin culpas que desparecieron y las dejaron solas con sus hijos para no colaborar para nada . Y a veces estos ex tiene varias familias abandonadas detrás suyo.
Pero cuando ves una divorciada que la pasa bien , con un ex amable y responsable que no olvidó a sus hijos ...es porque fue cornuda.
Si te vas a divorciar, mejor que sea porque tu marido te engañó .

viernes, 3 de septiembre de 2010

Comentario en " La Jaula" , Paraguay

Ana von Rebeur ha publicado libros sobre la infidelidad.. Y en una ocasión, un periodista le preguntó: Usted trata este tema con mucho humor… ¿mejor reír que llorar? A lo que ella respondió: El humor nace del dolor mismo, cuando vemos que podemos sobrevivir de aquello que más miedo nos da. No sales bien parado de que te pongan cuernos si no te ríes de lo bien que te quedan. Además, en esto de los cuernos tienes compañía: siendo cornudo, no serás una rara avis sino una rara ciervis. CONCLUSIÓN: Sos cornudo? No estás solo! TODOS lo somos alguna vez! Ja,ja , ja!

Ana von Rebeur citada en " La Vanguardia" de España

http://www.lavanguardia.es/premium/publica/publica?COMPID=53669045660&ID_PAGINA=22088&ID_FORMATO=9&turbourl=false

ESTILOS DE VIDADe tuercas y tornillos
Varias generaciones después de que periclitara el modelo de educación sexista, familiar e institucional, los hombres y las mujeres tienen ideas más matizadas sobre el sexo contrario, pero ¿hay nuevas certezas? Pues más bien no. Aquí no hablaremos de cómo son los hombres y las mujeres, sino de cómo creen ellos que son ellas y cómo se ve al sujeto masculino desde la atalaya femenil. ¿Lo sospechan? Exacto, un montón de tópicos. ¿Falsos? Respondan ustedes


0 votos 6 comentarios Pedro Vallín | 28/03/2009 | Actualizada a las 03:31h | Gente y TV
LO QUE SABEN DE LAS MUJERES...
De Sigmund Freud, creador de un género literario -el del pasado biográfico que atormenta nuestro presente- más que de una disciplina clínica que pudiéramos catalogar como científica, se recuerda a menudo aquella sentencia postrera, variante del socrático "sólo sé que no sé nada", en la que subrayaba que, tras todos sus estudios, cavilaciones e intuiciones sobre la psique femenina, al final de sus días la única incógnita que quedaba por despejar era la primordial: "¿Qué quiere realmente la mujer?". Para estos casos hay un refrán sobre los viajes y las alforjas que viene al pelo.

Al margen de condicionantes sociales, religiosos y culturales, que han marcado históricamente la relación entre ambos sexos, lo cierto es que pervive universalmente esa dificultad de empatía - entendida ésta como la "capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos"- dando pábulo a una gran cantidad de literatura aeroportuaria más o menos banal que pinta a los hombres como marcianos (Marte, dios de la guerra) y a las mujeres como venusianas (Venus, diosa del amor) y que propone instrucciones de uso mutuo que se resumen en hablar mucho, hablar más, hablar todo el rato. Tenemos que hablar. Ay.

Si escuchamos al emperador romano, filtrado por Marguerite Yourcenar (y la hermosa traducción de Julio Cortázar) en ese tratado de sabiduría y humanidad que es Memorias de Adriano,oiremos un discurso aún en circulación: "Débiles y todopoderosas, son demasiado despreciadas y demasiado respetadas. En este caos de hábitos contradictorios, lo social se superpone a lo natural y no es fácil distinguirlos". La revolución sexual y sociológica de Occidente cuyo vórtice fue mayo del 68 despejó, de forma precipitada pero necesaria, esta incógnita que planteaba el emperador entre lo heredado y lo aprendido: toda diferencia entre sexos, salvo las morfológicas, es ambiental (social, cultural, educacional), sentenció la modernidad. Era una forma de emanciparse de cualquier razón biológica que justificara el asimétrico tratamiento que a lo largo de la historia y la geografía, y con contadas excepciones, subyugaba a la mujer bajo la autoridad masculina.

Cuarenta años después de tirar los adoquines contra los palacios de la República Francesa, la atribución exclusiva de las diferencias de comportamiento entre los sexos al ambiente se ha ablandado y empiezan a menudear los estudios -recibidos de uñas por algunos sectores- sobre las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres basados en el distinto funcionamiento de su cerebro, de su programación genética y de sus ritmos biológicos, y deviene irrefutable, al menos en círculos científicos, que hay diferencias de actitud y aptitud no exclusivamente atribuibles a un obsoleto modelo social sexista.

Así las cosas, ¿qué saben los hombres de las mujeres? Más bien nada. Ni nada nuevo. Honoré de Balzac suscribía a Adriano y, a su modo decimonónico, hablaba de la fortaleza y la fragilidad atribuida a lo femenino: "La mujer es la reina del mundo y la esclava de un deseo". Fiodr Dostoyevski, en cambio, con un desdén que hoy consideraríamos machista, coincidía plenamente con Freud: "La mujer sólo el diablo sabe lo que es; yo no lo sé en absoluto". Otros, por pura intuición -a veces empujados por el inmarcesible aliento de la poesía-, se adelantaron a lo que hoy la neurociencia empieza a barruntar, que hay virtudes psicológicas femeninas a que los hombres apenas alcanzan y una es su determinación. "La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de cualquier hombre", decía Kipling. Y el humorista argentino Aldo Cammarota, fallecido en el 2002, concluía sarcástico que "cuando una mujer se rinde es porque ha vencido". Aun Napoleón, misógino pródigo en frases machistas, admitía que el denuedo en el logro de los fines era un atributo femenino, cuando comentaba que "las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo". La mujer, ese Waterloo, podría decir un biógrafo travieso. El actor Santiago Ramos resume: "De las mujeres no sé gran cosa. No soy un especialista. Diría, sólo, que son más listas que nosotros y nos sacan de tantos apuros, de tantos túneles, que las definiría como ´salvaoras´, como decía la canción de Manolo Caracol". A Severo Ochoa se le atribuye: "Una mujer puede cambiar la trayectoria vital de un hombre", una obviedad que quiso ser halago.

Aligerando el tono y el rigor, los hombres siguen hoy concediendo talentos a la mujer que se les antojan inaccesibles si no por el contacto con el mundo femenino. Julio Iglesias, arquetipo de dandy trasnochado, dice: "De ellas he aprendido su sentido de la estética. Si yo fuera homosexual, sería un homosexual histórico porque sé, perfectamente, cómo combinar los colores al vestirme". Las investigaciones parecen avalar esta frivolidad del cantante cuando constatan diferentes modos de conmoverse ante la belleza - ante el arte- entre hombres y mujeres, pero lo cierto es que este campo de estudio en muchos aspectos está en pañales, hay pocas investigaciones que estudien el cerebro y muchas se conforman con el confuso método de la encuesta, indefensa ante el mendaz.

En la historia también hay una apreciación constante que en épocas más fanáticas era más cruel y que hoy es fascinación: la forma en que ellas se relacionan entre sí. El dramaturgo, actor y director Javier Veiga habla con admiración: "Los hombres deberíamos aprender de las mujeres la forma honesta y abierta en que se cuentan sus problemas. A los hombres nos da vergüenza hablar con los amigos de según qué cosas. De pequeños, porque tememos que nos caiga un mote, y de mayores por no mostrar debilidad. Y eso impide confiarse como hacen ellas". Quiere decirse que un chico no someterá sus dudas sobre la fimosis a un debate, mientras que ellas suelen acudir a sus amigas para resolver dudas en materias sujetas al pudor. Pero si hay una queja unánime entre los varones respecto a la mujer es su cargo de "administradoras del sexo". El arquetipo en el imaginario colectivo masculino es que para los hombres el sexo es un fin y para las mujeres un medio. De coña dice Steve Martin: "¿Conoces esa mirada que tienen las mujeres cuando quieren sexo contigo? Yo tampoco".

Otro cómico estadounidense, Billy Cristal, alude específicamente a la diferente predisposición al sexo: "Las mujeres necesitan una razón para tener sexo. Los hombres sólo necesitan un lugar". Y, por no abandonar la más flagrante incorrección política, el histrión Bob Hope se lanzaba al juego de palabras: "Mi esposa es un objeto sexual. Cada vez que le pido sexo, ella objeta". Aunque ninguno de los tres lo sepa, es de lo más natural. El premio Pulitzer Jared Diamond indagó en las especificidades sexuales del animal humano en ¿Por qué es divertido el sexo? (Debate) Y la respuesta era por la ovulación oculta. Como los cuernos, pura eficacia reproductiva. Cosas de Darwin.

LO QUE SABEN DE LOS HOMBRES
La incapacidad para comprender o aplaudir al sexo opuesto es mutua y endémica, aunque en general, en las frases de ellas sobre ellos hay también un componente de condescendencia, algo en plan "no, si ya te entiendo, pero no me gusta". La actriz Gemma Cuervo hace un balance severo de la naturaleza del varón: "He aprendido que los hombres nacen con una condición natural que les provoca muchos desencuentros y carencias que, a la larga, transmiten a la sociedad". Si no se limita a escuchar lo que ellos dicen de ellas y lo que ellas dicen de ellos, como norma, ellos reprochan el empeño de ellas por lo duradero y ellas critican la afición de ellos por lo efímero. Con mucha gracia, lo dijo Sharon Stone: "Las mujeres son capaces de fingir un orgasmo, pero los hombres pueden fingir una relación entera", variante de un viejo aforismo –sexista, claro, como todo lo que hay en estas páginas– que señala que "las mujeres emplean el sexo para conseguir amor, y los hombres emplean el amor para conseguir sexo".

Un lugar común de las últimas décadas apunta que la progresiva emancipación de la mujer –que en España, dado el retraso secular que el país arrastró en la segunda mitad del siglo XX, no fue tan progresiva, sino más bien repentina– ha descolocado al hombre al subvertir las reglas del juego.Mujer liberada, hombre cabreado, tituló Pilar Rahola su libro sobre el particular: "La nueva mujer le ha roto los esquemas al hombre tradicional, que está desconcertado, desubicado e, incluso, cabreado". La frase se ha oído una y otra vez en los últimos veinte años como un meme de la revolución sexual, aceptado y aplaudido, que los jóvenes desmienten cada noche en los bares repitiendo, con ligerísimas variaciones, los rituales de cortejo tradicionales, con idéntico éxito que siempre. Es decir, va por barrios.

El hombre, retratado por la mujer, es un ser positivista, es decir, que tiene unas preocupaciones centradas en el mundo de lo material, en lo que existe, en lo inmediato, los disfrutes puramente mundanos: el descanso, el sexo, el alcohol, el sexo, la velocidad, el sexo, la comida, el sexo… y su relación con lo inmaterial se concreta en su gusto por teorizar, significativamente sobre deportes y política, disciplinas ambas plenas de abstracción y metáfora. Con no poca sorna, Ana von Rebeur lo explica en el libro ¿Quién entiende a los hombres?:"Los hombres no se caracterizan por sus capacidades conversacionales. Pero así como están limitados para hablar de temas trascendentales en la vida, pueden mantener sesudas conversaciones acerca de si fue o no fue gol, y qué habría pasado si el goleador no se hubiera lesionado o si en vez de jugar de 7 lo hubieran puesto a jugar de 10". El libro ya ofrecía respuestas desde el subtítulo: "Son tan simples que parecen complicados".

Las mujeres, según ellas mismas, tienen menos apego a lo inmediato y más capacidad de planifi-car, son mejores estrategas y cuando persiguen un objetivo, no cejan. Y se aburren soberanamente con las elucubraciones futbolísticas, políticas o culturales a las que son tan aficionados sus compañeros varones. Dicho pronto y mal, no creen que la posición de un mediocentro, el celibato de los caballeros jedis o si la serie de El señor de los anillos es shakespeariana o wagneriana sean asuntos que merezcan un animado debate de sobremesa.

La actriz asturiana Paula Echevarría, casada con el cantante David Bustamente, reconoce sin ambages la ventaja cualitativa de quien afronta los asuntos de forma estratégica: "He aprendido que los hombres tienen menos picardía, son más simples, en el mejor sentido, y por eso les damos mil vueltas en todo". Melissa Leo, premiada en el pasado festival de Donosti como mejor actriz y candidata a un Oscar por su papel en Frozen River,un filme sobre mujeres que se abren paso en un mundo hostil y masculino, también apela a otro argumento que es un clásico: "Hay una diferencia entre los hombres y las mujeres. Se supone que las mujeres somos más versátiles, que podemos hacer varias tareas a la vez. Los hombres son más unidireccionales".

Cruce de ese hedonismo, ese abandono a las actividades placenteras, y de esa incapacidad para la planificación y el subterfugio, los hombres, en el estereotipo que pintan las mujeres, rehúsan el conflicto y el drama, salvo por causa mayor, y no son nada proclives a iniciar conversaciones tentativas sobre el estado de la relación, su futuro o su pasado. De forma harto cómica, si es menester. La escritora y periodista colombiana Rosaura Rodríguez, especializada en libros sobre la liberación de la mujer y las nuevas relaciones con el sexo opuesto, lo expresa así: "Si algo debemos tener muy claro cuando se trata del sector masculino, es que harán lo que sea con tal de evitar el con-flicto.

Por eso es de total importancia no buscar problemas donde no los hay, ya que huyen de los enfrentamientos como alma que lleva el diablo". De hecho, hay cuantiosa literatura masculina sobre el terror asociado a la frase "tenemos que hablar", según ellas, un preámbulo de la necesaria comunicación en la pareja, y según ellos, frase que es heraldo de grandes tragedias. Hasta el punto de que fue la elegida por el psicólogo José Manuel Aguilar, pura ironía, para titular su libro sobre los daños de un divorcio, aunque, en honor a la verdad, se trataba de un texto en el que se orientaba a los candidatos a divorciados sobre el modo de evitar que los hijos de la pareja se conviertan en víctimas de la separación.

Como fuere, el caso es que ellas dicen que ellos no hablan. Por ser más precisos, que no conversan. Es decir, que los hombres que hablan son monologuistas que no dejan meter baza, y el resto no articula más allá de un monosílabo. La argentina Von Rebeur, más conocida como humorista gráfica que como escritora - en la senda de las socarronas tiras sexistas de Maitena-, anima a las mujeres a no engañarse: "El problema es que para los hombres el silencio es paz y relax, y para las mujeres el silencio es tedio y problemas". Y propone una guía de uso: "Como los hombres hablan poco, las mujeres piensan que hablan en clave. Y se obsesionan por decodificarlos como si fueran jeroglíficos egipcios, tratando de descubrir qué habrá querido decir él cuando dijo tal cosa. Y en verdad los hombres nunca te quieren decir algo; te lo dicen o no te lo dicen". Pues ea, nada que decir.

Nota a Ana von Rebeur en "Los 40" de Costa Rica

Curiosidad, Calentura y Confidencialidad= Infidelidad
Estudio revela las tres causas del engaño en pareja, y cuenta qué hacer
04/02/2009 10:28:00
http://www.los40.co.cr/nota.aspx?id=788868

Ana von Rebeur, periodista, aborda este tema desde una perspectiva franca y directa y revela datos útiles a la hora de superar una infidelidad masculina o femenina.

Según la opinión de von Rebeur: "Hay que tener curiosidad y calentura (tener ganas) y confidencialidad (poder, que haya con quién y que nadie se entere). Si encontramos con quién ser infiel sin que nadie se entere: todos lo seríamos".

"Para la mayoría de los infieles no interesa tanto con quién poner los cuernos sino el hecho de hacerlo. La infidelidad no tiene nada que ver con lo que la pareja oficial sea, haga o deje de hacer. El infiel tiene una tendencia a serlo, por un motivo u otro."

El estudio también advierte sobre lo poco que pueden hacer las parejas de los infieles, pues la novedad es lo que se busca, cuando se decide estar con alguien más. No importaría si se está con alguien sexy, atractivo, inteligente, estable; en este caso la infidelidad se justifica porque el tercero en la relación es un desconocido, es alguien que parece impredecible.

"El infiel elige sus ropas con más cuidado que antes, hace dieta e inventa motivos para estar cada vez menos tiempo en casa. Jamás tiene hambre, y habla de temas que antes no dominaba. Cambia de gustos súbitamente, se ofende cuando le insinúan que miente y no quiere tener sexo con su esposa", dice la periodista cuando de pescar al infiel se trata.

Como gran conclusión, asegura que nunca se olvida el engaño y que el perdón no es más que una distracción. Cuando existe una pareja sólida, cosas como la infidelidad no tienen más importancia que la debida.

Entrevista a Ana en diario " El Comercio", de Perú


Diario " El Comercio" , de Perú

DOMINGO 14/09/2008
“La risa es sinónimo de amor”


Tiempo de lectura: 5'0'' | No. de palabras: 750

El cabello rubio y largo, algo atrevido, y la mirada diáfana de sus ojos almendrados develan la personalidad decidida y la gracia de Ana Von Rebeur. Lo primero que le pregunto es ¿cómo hace una sola mujer para ser madre, escritora, periodista, dibujante, humorista gráfica y columnista? Ella sonríe y con la sinceridad a flor de piel asegura que eso es lo que se debe hacer para poder sobrevivir en un país como Argentina. Sin embargo, tras su conversación repleta de anécdotas jocosas, se revela que el ingrediente fundamental para mantener esa vitalidad es el humor.

La risa permite sortear los baches de la calle que transitamos día a día. Ana dice que “uno se puede reír de cualquier cosa, pero nos reímos más de las cosas que nos resultan familiares y de las que nos dan más miedo”, y agrega: “Si te da miedo que te pongan los cuernos, seguramente te hará más gracia un chiste sobre la infidelidad. Mordillo –el famoso caricaturista argentino– dice que el humor es la ternura del miedo, el sentirse acompañado en el mismo miedo con otra persona: nos sentimos menos solos si nos reímos de lo mismo. A mí me causa mucha gracia el humor negro porque del miedo a la muerte aún no me salvo”.
La comicidad se ha convertido, además, en la herramienta perfecta para que esta talentosa porteña pueda tratar temas sensibles o muy serios, que sin el toque de humor no podrían ser asimilados fácilmente: “Todo lo que escribo sobre psicología, parejas y familia es puro humor, pero está lleno de datos científicos y reflexiones serias. Mi idea es que el lector o la lectora lo lean para divertirse, consolarse y luego de la risa, se queden sorprendidos, reflexionando”.

Ana ha publicado más de 20 libros sobre diversos temas, su última publicación es ‘¿Quién entiende a los hombres?’, una humorística radiografía sobre el extraño comportamiento que tiene la población masculina. Al leerlo, en cada página una se encuentra diciendo: “Sí, esto también me pasó a mí”, mientras ya no le cabe la risa en la boca.

Y es que el humor, según cuenta Ana, cuando no ofende al otro puede volverse un punto de encuentro: “El humor es la nueva Torre de Babel, pero terminada hasta el final: si nos reímos de lo mismo, se zanjan las diferencias y comenzamos a entendernos. Reírnos juntos es algo que rompe las barreras, crea un puente entre culturas y nos hace a todos sentirnos más humanos. Y en un mundo tan individualista, sentirnos más humanos por reírnos de lo mismo es una sensación fabulosa. No te ríes con quien no estás a gusto. La risa es sinónimo de amor.

Cuando una chica ríe fuerte junto a un chico es que está loca por él, aunque él no lo sepa aún. Y mientras te rías con tu pareja, por muy distintos que sean los dos, seguramente seguirán juntos. Peor que te digan “ya no te amo” es “ya no me río contigo”, comenta.
De ahí que llevar la fiesta no solo en paz sino alimentarla con grandes dosis de humor puede generar una verdadera diferencia en las relaciones afectivas:

“Si no te ríes de las pavadas que dicen lo maridos, las mujeres nos volveríamos locas. En una buena pareja te ríes hasta de las diferencias. Mi marido siempre me tira el acolchado al suelo, cada santa noche, y dice que soy yo quien lo destapo a él y lo vuelco al piso... Yo mejor me río”, confiesa Ana mientras su carcajada llena el lugar.

Pero no solo en la relación de pareja es fundamental abrir espacios para el humor, la risa puede incluso fortalecer los vínculos familiares: “Las ocurrencias propias de los niños se acaban a los 10 años, cuando se ponen serios y solemnes. Toda familia debería alentar a que sigan diciendo lo que se les ocurra sin burlarlos jamás. Si en vez de festejarles sus chistes, los burlas, se cerrarán para siempre.

Y después nos preguntamos por qué los adolescentes no hablan: ¡porque cuando hablan, los hacemos callar! El humor bien entendido es “me río contigo”, no “me río de ti”. Una familia que estimula el humor compartido es una familia comunicada. La risa libera endorfinas, que son las hormonas de los sentimientos de placer, que nos hacen sentirnos bien y mantener las defensas del organismo altas. Así que una familia alegre no se enferma nunca, y además…¡hasta la pasan bien saliendo juntos!”.

Cristina Arboleda


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jueves, 2 de septiembre de 2010

Nota en revista Aló, diario El Tiempo de Bogotá


eltiempo.com / vida de hoy / aló
Infidelidad / ¿Por qué siempre eres la última en saberlo?


http://www.eltiempo.com/vidadehoy/alo/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7888239.html
Ana Von Rebeur es escritora, periodista e ilustradora argentina.ha escrito m´ças de 20 lbros sobre relaciones humanas con humor . Actualmente preside la sede argentina de FECO (Federation of Cartoonists Organizations), que cuenta con más de 30 países asociados.

No cabe duda que la infidelidad es un tema, que si bien es común en la mayoría de las parejas, no deja de ser el más temido por ellas.

Pero ¿Cómo enfrentarlo cuando pase? La escritora argentina Ana Von Rebeur nos sacude con algunas premisas que nos muestran la cruda realidad a punta de carcajadas.

Quizás no hay nada en el mundo que nos desconcierte, indigne y entristezca tanto como el hecho de enterarnos de que nuestro amorcito nos ha sido infiel. Se trata de un dolor abrumador. ¿Cómo puede ser que nuestra media naranja, aquella persona en quien tanto confiábamos, acabe rompiendo el pacto de lealtad que supone estar en pareja? ¿Cómo no nos dimos cuenta? ¿Qué hemos hecho para merecerlo? "¿Qué tiene ella que no tenga yo?". Nos llenamos de preguntas sin respuestas que nos llenan de zozobra, a lo que se suma la indignidad de andar portando tremendos cachos. Pues bien, mujer BIT*, debes saber que si te toca vivir esta dura sensación de traición, no estás sola. Hay millones de infieles en todas partes, y además no tiene nada que ver con lo que hayas hecho o dejado de hacer. El planeta masculino se divide en dos: los hombres que jamás te traicionarían y los que están siempre listos para ser infieles. Los primeros, ya sea por pereza, por principios morales o por temor al qué dirán, ignorarían a la misma Angelina Jolie gritándole "¡Hazme tuya!". No es que sean de madera, sino que imaginan los reproches eternos que tendrían que soportar de por vida y deciden que lo mejor es quedarse quietos. Los segundos, se lanzan al agua y prefieren disfrutar un rato con Angelina (o cualquier cosa con tetas), y piensan que si tú te enteras, pueden arreglarlo de alguna manera. Por eso creo que los segundos, aunque no te lo reconozcan, tienen la teoría de "si he logrado tener un affaire y mi novia me lo perdona... ¿Por qué no intentarlo otra vez?"

Creo que entre adultos cada quien tiene que hacer con su vida (sexual y de la otra) lo que le plazca, consciente de las consecuencias que esto pueda traer a su relación. Así que si eres tú la tentada a ser infiel, te aconsejo tres cosas: esconde toda evidencia, búscate un amante discreto (nada peor que aquel que se pone meloso y toca el timbre de tu casa), y en caso de sospecha haz tres cosas: niega, niega y niega todo. Contar lo que has hecho no es honesto, es egoísta, le estás cargando al otro todo el peso de decidir qué hacer contigo luego de la traición Y si eres tú a la que traicionan, no perdones tan fácil, porque lo estás incitando a hacerlo otra vez. Salvo, claro está, que tu novio o esposo sea uno de esos modelitos fuera de serie (millonario, guapo, dulce, sexy), de los que no se encuentran dos en una vida, en cuyo caso conviene hacerse la ciega sordomuda y seguir adelante diciendo: "¡Pero la oficial soy yo!". Aunque como de estos hay muy pocos, generalmente lo que hay que hacer para terminar con la tortura de la sospecha eterna es acabar con el infiel y buscarse uno de esos hombres que no te haría jamás lo que no quisiera que le hicieran a él. Quizás cueste un poco distinguirlos, pero que los hay, los hay. Yo lo encontré, y nunca me ha metido los cachos. Que yo sepa. (¡Qué bueno que no me entere!)

Su último libro: ¿Por qué cuernos me engañaste?

En este nuevo libro, Ana responde los cientos de preguntas que se hace una mujer cuando engaña o la engañan. En palabras propias asegura que la infidelidad es una de las cosas que más les quita el sueño a hombres y mujeres. Las lectoras encontrarán diferentes pautas para detectar ciertas teorías de las relaciones de pareja y algunos aspectos relacionados con la infidelidad: desde el por qué, cómo, cuándo y dónde te engañan, pasando por los tipos de infidelidad, cómo descubrir la traición, cómo confesar si te han descubierto teniendo una aventura, los celos, si se ha de perdonar o no, e incluso cómo prevenir y evitar la infidelidad. "Este libro es un monumento a la indiscreción, habla sin tapujos de lo que es mejor no hablar y además te hará reír sin parar": Ana Von Rebeur

Un abrebocas... ¿Has puesto los cachos?

1. Si lo has abrazado y besado mucho, no cuenta, pues lo mismo haces con tus sobrinos y nadie se escandaliza.

2. Si no te enamoras, no cuenta, pues lo olvidarás en un par de horas.

3. Si no le cuentas a tu mejor amiga, no cuenta, pues es como si no lo hubieras vivido.

4. Si es muy guapo, no cuenta, pues el idilio es casi irreal.

5. Si es extranjero, no cuenta, porque no entiendes lo que te dice.

6. Si lo haces de día, no cuenta, pues no es hora de andar en esas.

7. Si lo haces de noche, no cuenta, pues a esa hora no se ve nada.

8. Si lo acaricias, no cuenta, porque puedes haberte rozado sin querer en el bus.

9. Si lo haces con un novio del pasado, no cuenta, porque es compartir recuerdos.

10. Si lo haces en tu cumpleaños, no cuenta, porque es un autorregalo.

11. Si fue él quien tomó la iniciativa, no cuenta, porque no fue idea tuya.

12. Si es feo, no cuenta, porque no es sexo, es solidaridad.

13. Si es muy guapo, no cuenta, ¡es increíble!


Premisas para mujeres inteligentes...

1. Lleva una vida propia interesante. Maridos, novios o amantes no deben ser el centro de tu existencia.

2. No te quedes con alguien que te maltrata, ignora o jamás tiene tiempo para ti.

3. No esperes que una pareja sea el único antídoto ante la soledad.

4. Realiza actividades que te interesen y haz planes con tus amigas.

5. No corras detrás de un hombre casado, que no te llama, o que te ha dicho que no es el momento para estar juntos.

6. No te acuestes con él en la primera salida, ni en la segunda, ni en la tercera. Cuanto más lo hagas esperar, mejor (si es que quieres una relación de verdad).

7. No hay hombres perfectos, solo bastante buenos.

8. Trata a tu pareja como te gustaría que te trataran a ti.

9. Si sientes que algo anda mal, no es una sensación: es que anda mal.

10. Siempre que estés confundida, ve a terapia. Ni tarot, ni brujas, ni videntes: ¡¡¡psicólogos!!!!

Por Ana Von Rebeur.

Cómo pedir perdón después de una infidelidad

1 ) Jamás lo hagas por escrito:
le quedará un recuerdo imborrable y hasta una prueba legal de la traición . Y cada vez que lo lea te odiará como en el primer instante. Malas noticas , insultos y criticas JAMAS se hacen por scrito. por escrito, en etams personales, solo van buenas noticias.
2) Jamás lo hagas antes de un mes luego del incidente : nadie creera que estas arrepentido apenas sucedió. Tienes que disvulparte, es cierto, pero ademas , tiene que parecer que lo has pensado largamente y que sientes que jam´ças deberias haberlo hecho. No pidas discuñlpas antes de por lo menos poder fingir a las maravillas que relamente lo lamentas .
3) Usa comentarios genericos o filosóficos que no hablen solo de tu actuación , sino de que estas moralmente convencido de que eso no se hace : " UNa oareja debe estar basada en la confianza mutua, y si uno rompe esa confianza , rompe la pareja " ...que el otro sepa que te estas convenciendo moralmente de que eso no debio suceder .
4) Calcula que el otro no podráperdonarte . Sé humilde . Considérate desaporbado. No creas que se te debe perdonar . Eso se logra con frases como " Ya debe parecerte insignificante , pero realmente me arrepiento de lo que hice " ...o " No espero que me perdones, pero me sineto una mala persona ..." Deja en claro que la culpa no te deja dormir ...
6) No esperes redención y perdón instantáneo.
7) Actúa de modo que se te note dolido. No vale pedir perdon y depsues gritar porque no hay cerveza o no encuentras tus llaves . Tines que ser un monumento a la humildad.
8) Decuelvele a tu pareja engañada todas sus pertencnencias, de modo de no retener cosas suyas como rehenes , y que sepa que estarias dispuesto a que te deje por lo que has hecho. Eso quizas le haga pensar en que no esté listo/a para cortar la relacion del todo. Pero debes lograra que antes de pesnar en perdonarte , sepa que eres tú quien no te perdonas lo que has hecho .

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Ana von Rebeur en La Onda Superestación de Venezuela


http://www.ondalasuperestacion.com/actualidad/visorNota.aspx?id=3285&tpCont=0

Programa de radio la Cola Feliz , de La Onda , Superestación de Caracas , Venezuela
Miercoles, 25 de agosto de 2010

¿Por qué cuernos me engañaste?

Mariela se pregunta ¿Por qué cuernos me engañaste?
Por: Diego Soteldo


Conversó en La Cola Feliz con la escritora argentina Ana von Rebeur acerca de su nuevo libro

La escritora argentina Ana von Rebeur lo pregunta claro y sin rodeos: “¿Por qué cuernos me engañaste?”. Y es que éste es el nuevo libro de quien se ha especializado en escribir con un toque de humor, pero mucha franqueza acerca de las relaciones de pareja.

Mariela Celis conversó con ella, directamente desde Buenos Aires, para ser testigo de lo amena y directa que es la también periodista, quien también ha publicado otrs títulos como “Quién entiende a los hombres” y “Leyes de Murphy sólo para hombres”.

Este título y los demás von Rebeur no los cataloga como libros de autoayuda debido a la manera en que expresa sus ideas. “Mis libros son como una cachetada, con cosas de la vida real y que necesitas saber (…) un llamado claro: ‘Hermana, hazte respetar’”, explicó la escritora.

Además, quiso brindar sus consejos a todo el mundo, por lo que abrió el blog http:// quesoyparati.blogspot.com. Este libro, de editorial Norma, ya puede conseguirse en las diferentes librerías del país.

Un final de tarde con broche de oro. El humor característico de Nelson Bocaranda Sardi se une al ingenio de Mariela Celis para acompañar a los oyentes en la cola con noticias, salud, entretenimiento, tecnología. Un programa hilado por el humor en todas sus facetas.