" ¿ Por qué cuernos me engañaste?" , de Ana von Rebeur , Editorial Norma , 2010

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miércoles, 25 de agosto de 2010

Los infieles que buscan un trofeo



Muchas mujeres sienten que se merecen un premio luego de tres meses de ir al gimnasio y seguir a rajatabla la dieta del huevo duro. El premio es un encuentro cercano del tercer tipo con el entrenador personal, que por supuesto en este caso se llama “clase de aproximación al conocimiento muscular profundo”. O al menos eso es lo que le dices a tu marido.
Muchos hombres exitosos sienten que tienen que cobrarse en especies sus esfuerzos, porque según ellos la esposa no les compensa lo suficiente. Así es como los futbolistas famosos, los cantantes de rock y los presidentes franceses tienen hijos nuevos por doquier, dado que ellos se reproducen con la misma velocidad que sus billetes en la banca suiza. Un hombre que se siente un ganador, siente también que cuenta con un aura de impunidad que le permitirá hacer lo que le venga en gana sin consecuencias nefastas. La esposa se encarga de bajarlo a tierra y demostrarle que esto no es así.
Si tienes un hombre que se siente superior o que de golpe se hizo famoso, pégate a su lado y espántale a las seguidoras que caerán rendidas a sus pies sólo porque lo ven satisfecho consigo mismo. Un dato útil: Un hombre no necesita ser exitoso para buscar premio. Algunos sienten que lo merecen sólo por estar durmiendo la siesta esperando que tú traigas el sueldo a casa.

Hombres que son infieles para sentirse poderosos

Algunos se dan permiso para flirtear y ponerte los cuernos porque eso los hace sentirse atractivos.
Y otros se dan permiso para flirtear y ponerte los cuernos porque les parece que los cuernos te hacen atractiva a ti . Pero ambos en el fondo no son más que niños traviesos, que encuentran el placer en hacer cosas que están prohibidas y mal vistas, especialmente si tú no las esperas. Tener un secreto les da cierto poder sobre ti. De hecho, apenas descubres su romance, se les van las ganas de continuarlo. Tener sexo con la vecina es trasgresión, entra en la misma categoría que apagar el cigarro en el huevo frito o arrojar aceitunas por el balcón. Meras travesuras que les hacen sentir que lo pueden todo. Metiéndote los cuernos se sienten Superman. Es el moneto exacto para avisarles que se ha tapado un retrete : " Tu que todo lo puedes ...¿ me destaparías el inodoro?”. Y mientras lo hace, lanza gemidos eróticos como lo haria su amante " Si, asi, siiiii...que bien ...como me gusta ..." Apuesto que esa noche decide dejar de verla .