" ¿ Por qué cuernos me engañaste?" , de Ana von Rebeur , Editorial Norma , 2010

domingo, 29 de agosto de 2010

Los tres mitos del infiel

El infiel es un romántico incurable, de los que dicen “ no puedo vivir si no estoy enamorado” . No hay duda: es un adicto a las anfetaminas naturales. lástima que con su eterna conducta de Romeo en primavera puede causar mucho dolor a su pareja oficial , aquella que ya no le produce un cosquilleo en el estómago cuando oye su nombre .

1:Mito de la media naranja:
El primer error es pensar “ soy un ser incompleto, y me completo amando a otro”. No somos medias naranjas, sino que debemos ser naranjas enteras. Cuanto más completo seas individualmente, más aportas a la pareja y más completos seran en conjunto. Cuanto más individuales y enteros, más intimidad habrá entre los dos. Si entiendes esto, no iras buscando que otro te complete. ¡Qué horrible salir a ligar a alguien pensando “lléname mis vacíos y mis agujeros”! Además, qué posición tan egoísta, pues no se puede proveer a otros de los que uno mismo carece. Mejor, búscate una vida interesante, para enriquecer tus experiencias y a tu matrimonio alicaído

2;Mito del ángel maravilloso:
El segundo error es pensar “ conocí a alguien que es un ángel, es maravilloso, no puedo perderlo ”. La verdad es que ningún ángel maravilloso anda acostándose con personas casadas...¡ los angeles no motivan adulterios! Además ...¿ cuán maravilloso puede ser el otro? ¿ Has convivido con él? ¿ Has visto cómo se pone en las mañanas, o cuando se acaba el café, o cuando pierde un zapato? ¿ Has visto que no repone el papel higiénico ni paga las cuentas? ¿Sabes que pronto solo querrá contarte sus problemas y no escucha los tuyos? El sex appeal de una persona consiste en un 20% de lo que quiere mostrarte y un 80% de lo que tú crees que aún te esconde...y que simplemente, no está.

3: Mito de “no hago otra cosa que pensar en ti”.
Muchos adúlteros creen que están enamorados, cuando en verdad están obsesionados. Todos pasamos por algún tipo de obsesión de vez en cuando. En la adolescencia, nos obsesionamos con un ídolo de rock o un actor famoso e inalcanzable. Luego crecemos y nos obsesionamos con el vecino de la lado o con la atractiva compañera de trabajo. Es fácil obsesionarse: ves a alguien hermoso, o con algo especial ( buen trasero, lindos ojos) e imaginas el resto a tu gusto: sí, es el amor de tu vida. Lástima que cuando le conozcas en persona verás cuánto mejor era verle de lejos, como a Rock Hudson o a Liv Tyler.

Lo más fácil es creernos estos mitos, para encontrarnos rápidamente con una familia destruida, un divorcio a cuestas y los reclamos de un/a amante en quien no podemos dejar de pensar...porque no cesa de quejarse.
Resistir la tentación de ser infiel es posible. Y es lo mejor que podemos hacer. Ya te lo advertimos: el romance solo dura mientras es algo prohibido. En cuanto lo legalices, perderá fuerzas, como sucede siempre con todo lo legalizado.
No significa que debas perder las fantasías sexuales con otras personas. Es un enorme aliciente para ir al trabajo eso de ir a encontrarte con alguien que te comerías a besos ya mismo, si la cordura no te frenara de hacerlo. La doble vida es agotadora y muy cara.
Lo que está comprobado es que coquetear con alguien nuevo lleva tanto tiempo y energías que lo más sensato sería aplicar ese esfuerzo para llevarnos mejor en casa con nuestro cónyuge. Si gastáramos la mitad de la el esfuerzo que empleamos en buscar nuevas aventuras amorosas, en hacer que nuestro matrimonio fuera más excitante, toda nuestra vida sería mucho más feliz.
La fidelidad tal vez no sea tan divertida. Pero es mucho más relajada y menos complicada que la infidelidad.

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